
Adaptar el domicilio y suprimir las barreras arquitectónicas, facilitando el acceso y la movilidad en todas las estancias es una acción necesaria que puede mejorar el bienestar y la funcionalidad de la persona mayor, a la vez que puede prevenir posibles accidentes.
En este mismo sentido, la domótica −conjunto de tecnologías aplicadas al control y automatización inteligente de la vivienda− puede contribuir en gran medida a que las personas mayores continúen residiendo en su propio domicilio, adaptándolo a sus necesidades específicas.
La adaptación del domicilio deberá tener en cuenta dos aspectos básicos: las propias condiciones arquitectónicas de partida del domicilio y la capacidad funcional de la persona.
Principales modificaciones y adaptaciones del domicilio:
En cuanto a la domótica, esta permite el aumento de la seguridad, un mejor confort y unas comunicaciones más fluidas a partir de elementos que incluyen el control de:
Adaptar el domicilio y suprimir las barreras arquitectónicas, facilitando el acceso y la movilidad en todas las estancias es una acción necesaria que puede mejorar el bienestar y la funcionalidad de la persona mayor, a la vez que puede prevenir posibles accidentes.
En este mismo sentido, la domótica −conjunto de tecnologías aplicadas al control y automatización inteligente de la vivienda− puede contribuir en gran medida a que las personas mayores continúen residiendo en su propio domicilio, adaptándolo a sus necesidades específicas.
Finalmente, es esencial que una persona mayor que vive en su propio domicilio pueda recibir de forma cómoda e individualizada los cuidados y la atención que necesite en función de su grado de independencia y estado de salud.
En definitiva, conseguir que las personas mayores se encuentren seguras y cómodas en su propio hogar debe ser un objetivo al alcance de todos.
En Senniors adaptamos tu casa en función de tus necesidades.
Comienza por lo básico: luces inteligentes con regulación automática, termostato para controlar temperatura, cerraduras remotas y cámaras de seguridad. Añade botones de emergencia inalámbricos y sensores de movimiento. Estos dispositivos son accesibles económicamente e incrementan tu seguridad y autonomía. Prioriza según tu presupuesto: cuesta menos empezar y añadir gradualmente que hacer todo de una vez.
Consulta con arquitectos especializados en accesibilidad, fisioterapeutas u organizaciones de cuidados a domicilio como Senniors. Solicita presupuesto de empresas especializadas en adaptaciones del hogar. Tu médico o servicios sociales locales pueden recomendarte profesionales certificados. Es recomendable una evaluación presencial para personalizarlo según tus necesidades específicas y presupuesto disponible.
El baño es la zona con más caídas. Prioriza: ducha con plato antideslizante y mampara de seguridad, inodoro elevado con reposabrazos, barras de agarre en paredes, espejo y grifo accesibles. Asegura suelo antideslizante mojado y buena iluminación. Considera instalación de asiento abatible en la ducha. Estos cambios reducen significativamente el riesgo de accidentes y facilitan tu higiene diaria sin dependencia.
La domótica automatiza tareas cotidianas sin necesidad de movimientos complejos. Controla iluminación, temperatura, cerraduras y electrodomésticos desde paneles táctiles o voz. Instala sensores de movimiento, sistemas de seguridad inteligente y alertas de caídas. Esto permite que continúes realizando actividades diarias con mayor autonomía, reduces el riesgo de accidentes y mejoras tu comodidad general sin depender constantemente de ayuda.
Elimina las barreras que dificulten el movimiento: escaleras sin rampa, diferencias de altura, acceso complicado a puertas, bañera sin ducha adaptada y pasillos estrechos. Prioriza la accesibilidad en entrada, baño y dormitorio. Instala pasamanos en zonas críticas, amplía accesos si es posible y asegura buena iluminación. Estas adaptaciones simples reducen significativamente el riesgo de caídas y mejoran la movilidad diaria.