
Mantener una buena postura es clave para reducir molestias físicas y favorecer una vida activa en cualquier etapa. En el caso de las personas mayores, cuidar la forma en que el cuerpo se mueve y se coloca en el día a día ayuda a prevenir dolores, ganar seguridad al caminar y mejorar el bienestar general.
En Senniors creemos que mejorar la movilidad y la postura no es cuestión de edad, sino de acompañamiento, prevención y hábitos adaptados a cada persona.
Con el paso del tiempo, pueden aparecer cambios musculares, pérdida de fuerza o menor flexibilidad que influyen directamente en la postura corporal. Cuando no se corrigen, una mala postura puede generar:
Cuidar la postura no significa “forzar” el cuerpo, sino aprender a moverse de forma más eficiente y segura.
Mantener una correcta alineación corporal aporta múltiples beneficios:
La postura influye tanto en el cuerpo como en la forma en que una persona se siente cada día.

Mantener una buena postura es clave para reducir molestias físicas y favorecer una vida activa en cualquier etapa. En el caso de las personas mayores, cuidar la forma en que el cuerpo se mueve y se coloca en el día a día ayuda a prevenir dolores, ganar seguridad al caminar y mejorar el bienestar general.
En Senniors creemos que mejorar la movilidad y la postura no es cuestión de edad, sino de acompañamiento, prevención y hábitos adaptados a cada persona.
Con el paso del tiempo, pueden aparecer cambios musculares, pérdida de fuerza o menor flexibilidad que influyen directamente en la postura corporal. Cuando no se corrigen, una mala postura puede generar:
Cuidar la postura no significa “forzar” el cuerpo, sino aprender a moverse de forma más eficiente y segura.
Mantener una correcta alineación corporal aporta múltiples beneficios:
La postura influye tanto en el cuerpo como en la forma en que una persona se siente cada día.

Incorporar pequeños movimientos a la rutina diaria ayuda a fortalecer la musculatura postural y reducir tensiones.
Ayudan a soltar rigidez y recuperar movilidad.
Realizar estos estiramientos a diario favorece la flexibilidad.
Fortalecer ciertos músculos ayuda a sostener mejor la columna:
Lo importante es realizar ejercicios adaptados a cada persona y, si es posible, bajo orientación profesional.
El cuidado no acaba con los ejercicios. La postura se construye durante todo el día.
Pequeños cambios en casa evitan posturas forzadas.
Prevenir el dolor también implica prestar atención a las señales físicas.
Estas prácticas mejoran el equilibrio, la postura y la conexión con el cuerpo.
Si aparece dolor o rigidez:
El cuerpo avisa antes de lesionarse.
Si el dolor persiste o limita la movilidad, es recomendable consultar con profesionales de la salud.
Permite identificar:
Algunos tratamientos incluyen:
El abordaje personalizado es clave para avanzar con seguridad.
Mejorar la postura no es una meta lejana, sino un proceso cotidiano basado en pequeños cambios: moverse mejor, sentarse de forma correcta, fortalecer el cuerpo y escuchar las señales que aparecen.
Una postura cuidada es una forma de autocuidado y bienestar.
En Senniors acompañamos a las personas mayores desde el respeto, promoviendo la movilidad, la comodidad corporal y la autonomía en cada etapa de la vida.