
Yolanda García, Directora de Calidad en Senniors, participó la semana pasada en una entrevista en Telemadrid donde compartió su visión sobre la creciente soledad que afecta a las personas mayores durante el verano, un problema que, según ella, se intensifica debido a las altas temperaturas y la ausencia de familiares que se van de vacaciones. (Poner aquí lo que se publicó en su día sobre este tema cuando pueda subir los contenidos al Blog).
Durante la entrevista, nuestra compañera destacó cómo el verano se convierte en un período especialmente difícil para las personas mayores, quienes enfrentan largas horas de aislamiento que pueden agravar su estado anímico y físico. "El calor y la falta de actividad externa, sumado a la ausencia de familiares, incrementan la melancolía y la tristeza, lo que puede llevar a un deterioro cognitivo y físico acelerado", explicó Yolanda.
Además, Yolanda subrayó la importancia de prestar atención a las necesidades específicas de los mayores y de involucrarlos en las decisiones sobre su cuidado. "Muchas veces tomamos decisiones por ellos sin consultarles, lo que puede aumentar su sensación de carga. Es fundamental mantener una comunicación abierta y fluida, asegurándonos de que se sientan valorados y escuchados", afirmó.
En cuanto a las soluciones para mitigar esta soledad, Yolanda sugirió diversas alternativas que van desde turnarse entre familiares para estar presentes, hasta contratar a una persona que acompañe durante las vacaciones. También destacó el papel de las nuevas tecnologías, que permiten mantener el contacto a través de videollamadas, especialmente con una generación de mayores cada vez más digital.
¿Y en los entornos rurales?
Por último, hizo un llamamiento a no subestimar la soledad en entornos rurales, donde, a pesar de la cercanía vecinal, los mayores pueden sentirse igualmente aislados si su red de apoyo se reduce por la partida de vecinos y familiares.
La intervención de Yolanda García en Telemadrid ha aportado una perspectiva necesaria sobre un problema social que afecta a muchas personas mayores y/o dependientes durante el verano y que requiere de soluciones personalizadas y humanizadas.
Yolanda García, Directora de Calidad en Senniors, participó la semana pasada en una entrevista en Telemadrid donde compartió su visión sobre la creciente soledad que afecta a las personas mayores durante el verano, un problema que, según ella, se intensifica debido a las altas temperaturas y la ausencia de familiares que se van de vacaciones. (Poner aquí lo que se publicó en su día sobre este tema cuando pueda subir los contenidos al Blog).
Durante la entrevista, nuestra compañera destacó cómo el verano se convierte en un período especialmente difícil para las personas mayores, quienes enfrentan largas horas de aislamiento que pueden agravar su estado anímico y físico. "El calor y la falta de actividad externa, sumado a la ausencia de familiares, incrementan la melancolía y la tristeza, lo que puede llevar a un deterioro cognitivo y físico acelerado", explicó Yolanda.
Además, Yolanda subrayó la importancia de prestar atención a las necesidades específicas de los mayores y de involucrarlos en las decisiones sobre su cuidado. "Muchas veces tomamos decisiones por ellos sin consultarles, lo que puede aumentar su sensación de carga. Es fundamental mantener una comunicación abierta y fluida, asegurándonos de que se sientan valorados y escuchados", afirmó.
En cuanto a las soluciones para mitigar esta soledad, Yolanda sugirió diversas alternativas que van desde turnarse entre familiares para estar presentes, hasta contratar a una persona que acompañe durante las vacaciones. También destacó el papel de las nuevas tecnologías, que permiten mantener el contacto a través de videollamadas, especialmente con una generación de mayores cada vez más digital.
¿Y en los entornos rurales?
Por último, hizo un llamamiento a no subestimar la soledad en entornos rurales, donde, a pesar de la cercanía vecinal, los mayores pueden sentirse igualmente aislados si su red de apoyo se reduce por la partida de vecinos y familiares.
La intervención de Yolanda García en Telemadrid ha aportado una perspectiva necesaria sobre un problema social que afecta a muchas personas mayores y/o dependientes durante el verano y que requiere de soluciones personalizadas y humanizadas.
Hay acompañamiento telefónico, programas municipales de visitas, centros de día adaptados al verano, servicios de tele-salud, y cuidados profesionales a domicilio estructurados para esta época. Muchos hospitales y asociaciones ofrecen líneas de emergencia. Consulta en tu comunidad sobre programas específicos dirigidos a mayores durante los meses estivales.
La soledad prolongada genera depresión, ansiedad, declive cognitivo acelerado e incluso riesgo aumentado de mortalidad. Afecta la calidad del sueño, aumenta la inflamación corporal y deteriora el sistema inmunológico. En verano, cuando otros se van de vacaciones, este impacto se agrava. Mantener conexiones significativas es esencial para la salud mental y física.
Organiza videollamadas regulares, envía mensajes frecuentes, gestiona compras o medicinas, y considera un servicio de cuidados a domicilio como Senniors que ofrece acompañamiento profesional durante el verano. Los cuidadores ayudan con tareas domésticas, movilidad y supervisión de salud. Lo fundamental es que se sienta acompañado y valorado en todo momento.
Tristeza persistente, cambios en el apetito, insomnio, pérdida de interés en actividades que antes disfrutaban, ansiedad, descuido personal e incluso pensamiento suicida. También pueden aparecer cambios en el comportamiento social o aislamiento mayor. Si reconoces estos signos en alguien cercano, es momento de actuar y buscar apoyo profesional o servicios especializados.
El calor intenso en verano incrementa riesgos graves: deshidratación, golpes de calor, confusión mental y depresión. La combinación de aislamiento social y temperaturas altas impacta tanto en la salud física como emocional. Por eso es crucial mantener contacto regular, asegurar acceso a agua y espacios frescos, y revisar su bienestar con frecuencia durante los meses más calurosos.