
La alimentación es mucho más que el acto de comer. Por eso, hoy te traemos algunos consejos de alimentación saludable para nuestros adultos mayores.
Cuando nos alimentamos, y cuando lo hacemos bien, no solo nutrimos nuestro cuerpo.
Una dieta sana, variada y equilibrada previene enfermedades, estimula nuestros sentidos y cuida nuestra salud mental.
Llevar una dieta saludable es especialmente importante en la tercera edad, etapa de la vida en la que ocurren muchos cambios físicos, mentales y emocionales y en la que aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades.
En Senniors sabemos cómo debe ser una alimentación saludable para un adulto mayor. Hoy, Día Mundial de la Alimentación, queremos compartir contigo nuestros mejores consejos.
La alimentación es mucho más que el acto de comer. Por eso, hoy te traemos algunos consejos de alimentación saludable para nuestros adultos mayores.
Cuando nos alimentamos, y cuando lo hacemos bien, no solo nutrimos nuestro cuerpo.
Una dieta sana, variada y equilibrada previene enfermedades, estimula nuestros sentidos y cuida nuestra salud mental.
Llevar una dieta saludable es especialmente importante en la tercera edad, etapa de la vida en la que ocurren muchos cambios físicos, mentales y emocionales y en la que aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades.
En Senniors sabemos cómo debe ser una alimentación saludable para un adulto mayor. Hoy, Día Mundial de la Alimentación, queremos compartir contigo nuestros mejores consejos.
Los adultos mayores son una parte de la población que peores hábitos alimenticios sigue.
La soledad, el aislamiento, la pérdida de apetito… Hacen que pierdan interés por prepararse platos saludables y recurran a alimentos precocinados y procesados, o incluso se salten comidas.
Y aunque es cierto que en la tercera edad gastamos menos energía, las necesidades nutricionales no disminuyen, ya que nuestro metabolismo, a partir de los 60 años, se vuelve más lento. Esto, unido al consumo de medicamentos, dificulta que los nutrientes se absorban bien.
Por otro lado, la presencia de ciertas enfermedades, y el propio avance de la edad, provocan dificultades, en algunas personas, para masticar, tragar o comer de forma autónoma.
Teniendo todo esto en cuenta… ¿Cómo debe ser una dieta sana para un adulto mayor?
«Una alimentación equilibrada para una vida sana»
Como hemos dicho al principio, alimentarse bien nos ayuda a mantener un buen estado de salud física, mental y emocional. Previene enfermedades y mitiga los síntomas de las ya existentes, o frena su avance.
Así que podemos decir que, en adultos mayores, una buena dieta es aquella que:

Si cuidas de un adulto mayor, te aconsejamos que elabores un menú semanal. De este modo ahorrarás tiempo y dinero mientras te aseguras de que la dieta será variada y equilibrada.
Toma nota de estas recomendaciones:

Lo primero que debes imaginar que divides un plato en 4 partes iguales:
Añade un vaso de agua y un postre (preferentemente fruta o yogur) y ya tendrás una comida sana, completa y rica para una persona mayor.
Para facilitarte aún más la tarea, te dejamos un menú ejemplo para un día (recuerda adaptarlo a las necesidades y condición de salud de la persona que cuidas):
Desayuno
Cereales integrales sin azúcar con leche desnatada.
Una pera.
Media mañana
Una manzana.
Una infusión.
Comida
Potaje de lentejas bajo en grasa.
Pechuga de pollo a la plancha con calabacín y patatas al vapor.
Palitos de pan integral.
Un yogur desnatado.
Merienda
Una rebanada de pan integral con aceite y queso fresco desnatado.
Una infusión.
Cena
Sopa juliana.
Tortilla de espinacas.
Pan integral.
Un kiwi.
Ya ves que se trata de platos fáciles de elaborar y de comer. Se da preferencia a métodos de cocción como la plancha o el hervido por encima de la fritura.
El “broche de oro” a una dieta sana para personas mayores, es procurar que el ambiente, a la hora de las comidas, sea tranquilo, cómodo y ofrezca seguridad.
Además, hay que tener en cuenta los gustos particulares de cada persona, tratando de sustituir los alimentos que no le gusten por otros de similar valor nutricional, y nunca obligando a comer.
En Senniors todas nuestras cuidadoras están formadas en la elaboración de menús saludables y ricos para personas mayores con dependencia, así como en asistirles en su alimentación.
Sabemos que cada comida puede ir más allá de ser solo una oportunidad para cultivar una buena salud. Puede ser un momento de bienestar, tranquilidad y comunicación, en el que ofrecer cuidados llenos de calidez que no solo nutran el cuerpo, sino también las emociones.
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No siempre. Una dieta equilibrada suele ser suficiente. Sin embargo, en casos de desnutrición o falta de sol, un médico puede recomendar suplementos de vitamina D, calcio o B12 para evitar anemias y proteger el sistema óseo.
Nunca se deben automedicar. Nuestro equipo de gestión de cuidados en Senniors colabora estrechamente con los profesionales sanitarios, asegurando que cualquier suplementación sea pautada por un médico y administrada correctamente por nuestros cuidadores en el domicilio.
Deben evitarse los alimentos ultraprocesados, la bollería industrial, los embutidos grasos y las comidas precocinadas altas en sodio, ya que aumentan la hipertensión, el colesterol y el riesgo de enfermedades cardiovasculares crónicas.
Controlar la despensa es el primer paso de la prevención médica. En Senniors, diseñamos planes de cuidados que incluyen el control estricto de la nutrición en el hogar, sustituyendo los alimentos perjudiciales por opciones frescas, saludables y adaptadas a las patologías del mayor.
Sí, la hiporexia o falta de apetito es muy común debido a medicamentos, alteraciones del gusto o problemas de masticación. Para solucionarlo, presenta platos visualmente atractivos, adapta las texturas (purés, cremas) y potencia el sabor con especias suaves en lugar de sal.
Comer solo también quita el hambre. En Senniors, nuestros cuidadores acompañan a la persona mayor durante las comidas, convirtiendo ese momento en una experiencia social agradable que estimula naturalmente su apetito en casa.
Se recomienda fraccionar la alimentación en cinco o seis ingestas pequeñas al día (desayuno, media mañana, comida, merienda y cena ligera). Esto facilita la digestión, previene bajones de azúcar y asegura que se cubran todas las necesidades calóricas diarias.
Mantener estos horarios es vital, especialmente si están polimedicados. El servicio de atención domiciliaria de Senniors organiza y supervisa estas rutinas nutricionales, asegurando que tu familiar coma de forma regular, variada y a sus horas correctas.
Una dieta saludable en la tercera edad debe basarse en frutas y verduras frescas, proteínas de alta calidad (pescado, huevos, legumbres) para proteger la masa muscular, y grasas saludables como el aceite de oliva, reduciendo drásticamente la sal y los azúcares.
Cocinar a diario puede ser agotador para ellos. Los cuidadores de Senniors se encargan de realizar la compra y preparar menús nutritivos en el propio domicilio, garantizando una alimentación equilibrada que previene múltiples enfermedades.