
Según la Organización Mundial de la Salud, cerca de 50 millones de personas padecen demencia en todo el mundo, de las que un 60-70% son casos de Alzheimer. Pero se estima que se llegará a los 75 millones de enfermos en 2030 y los 150 millones en 2050.
En España, su prevalencia también es alta, aumentando conforme avanza la edad desde el 3,4% entre los 70 y 74 años hasta el 39% en los mayores de 90 años. De este modo, cerca de 1,2 millones de personas padecen la enfermedad de Alzheimer en nuestro país, de las cuales la mayoría tienen edades comprendidas entre los 80 y 86 años.
Según la Organización Mundial de la Salud, cerca de 50 millones de personas padecen demencia en todo el mundo, de las que un 60-70% son casos de Alzheimer. Pero se estima que se llegará a los 75 millones de enfermos en 2030 y los 150 millones en 2050.
En España, su prevalencia también es alta, aumentando conforme avanza la edad desde el 3,4% entre los 70 y 74 años hasta el 39% en los mayores de 90 años. De este modo, cerca de 1,2 millones de personas padecen la enfermedad de Alzheimer en nuestro país, de las cuales la mayoría tienen edades comprendidas entre los 80 y 86 años.
La demencia, cuya principal manifestación es el Alzheimer, es un síndrome clínico caracterizado por el declive progresivo en dos o más dominios cognitivos, incluyendo la memoria, el lenguaje, la función ejecutiva y la visoespacial, la personalidad y el comportamiento.
El proceso neurodegenerativo se caracteriza clásicamente por dos patologías distintivas: la acumulación a nivel extracelular de placas de proteína β-amiloide y la presencia intracelular de ovillos neurofibrilares de proteína tau hiperfosforilada.
En la actualidad no existe ningún tratamiento que pueda curar la demencia o revertir su evolución progresiva. Sin embargo, son numerosos los tratamientos que se están investigando y se encuentran en diversas etapas de los ensayos clínicos.
Los tratamientos paliativos que se prescriben para atenuar los síntomas del Alzheimer incluyen:
A mediados de 2021, la FDA (Food and Drug Administration) estadounidense aprobó el uso de Aducanumab para el tratamiento del Alzheimer. Se trata de un anticuerpo monoclonal que ha demostrado ser eficaz en reducir los depósitos de proteína amiloide en el cerebro, una de las causas de la enfermedad. Sin embargo, el procedimiento de aprobación del medicamento por vía de urgencia ha estado rodeado de controversia. En cualquier caso, la empresa farmacéutica comercializadora, Biogen, está obligada a la realización de un ensayo clínico bien diseñado que demuestre si existe un beneficio clínico real en los pacientes que reciben el tratamiento con Aducanumab. Si esto no ocurre, la FDA podría anular la aprobación.
A nivel europeo, la Agencia Europea del Medicamento está evaluando de manera independiente los datos disponibles sobre el nuevo fármaco y deberá dictaminar su resolución en los próximos meses.
A falta de tratamientos efectivos contra la enfermedad, la principal herramienta disponible es la prevención. Las medidas que se han mostrado más efectivas para preservar la salud del cerebro incluyen:
Las personas afectadas por el Alzheimer a menudo presentan otras condiciones crónicas. De este modo, se hace necesario un enfoque integral que tenga en cuenta el estado físico, cognitivo, funcional, social y emocional de la persona y que la atención esté centrada en sus necesidades cambiantes.
Es importante dotar de equipos interdisciplinares a los distintos niveles asistenciales. Estos equipos deben estar coordinados por el geriatra y deben contar con la presencia de profesionales que aborden los aspectos físicos, cognitivos, emocionales, funcionales y socioafectivos de la persona y que sean capaces de proporcionar una asistencia de calidad, si es posible, en su propio domicilio.
En Senniors disponemos de planes de cuidados a la medida de todos los pacientes.
Las necesidades varían según la fase. Inicialmente requiere supervisión y apoyo emocional; en fases avanzadas, ayuda en actividades diarias como higiene y alimentación. Servicios como Senniors ofrecen cuidados profesionales a domicilio especializados en Alzheimer, garantizando medicación puntual, seguridad y compañía. El apoyo familiar y profesional combinados mejoran significativamente el bienestar.
No existe prevención garantizada, pero sí puedes reducir riesgos significativamente. Mantenerse mentalmente activo, ejercicio regular, dieta mediterránea, control de presión arterial y colesterol, dormir adecuadamente y mantener relaciones sociales activas disminuyen la probabilidad. Un diagnóstico temprano permite planificar mejor el tratamiento y mejorar tu calidad de vida futura.
Demencia es un término general que describe varios trastornos cognitivos, mientras que Alzheimer es una enfermedad cerebral específica que causa demencia. El Alzheimer es responsable del 60-70% de los casos de demencia. Otros tipos incluyen la demencia vascular o la de cuerpos de Lewy. Todos afectan memoria y cognición, pero tienen orígenes y progresión distintos.
Aunque puede aparecer antes de los 65 años, la mayoría de diagnósticos se producen a partir de esa edad. El riesgo aumenta significativamente conforme avanzas: del 3,4% entre los 70-74 años hasta el 39% en personas mayores de 90. A partir de los 75 años, la probabilidad se incrementa considerablemente, aunque la edad no es determinante por sí sola.
Los síntomas iniciales incluyen pérdida de memoria leve, dificultad para recordar eventos recientes y problemas para encontrar palabras. También aparecen cambios de humor, desorientación temporal y dificultad de concentración. Es importante diferenciar el olvido ocasional de algo genuinamente anormal que afecte tus actividades diarias. Si observas cambios persistentes, consulta a tu médico.