
El hormigueo o el entumecimiento en manos, pies o piernas aparece con frecuencia en personas mayores y genera mucha preocupación. A veces es completamente benigno —el brazo que se ha dormido al apoyarlo— y otras puede ser señal de algo que merece atención. Saber distinguir cuándo preocuparse y cuándo no es lo que te explicamos en esta guía.
En Senniors acompañamos a muchas familias a navegar estos síntomas con calma y con el apoyo profesional adecuado en casa, sin necesidad de desplazarse innecesariamente.
La parestesia es la palabra médica para una sensación anormal en la piel: hormigueo, pinchazos, entumecimiento, quemazón o corriente eléctrica. La produce una alteración en el sistema nervioso. Puede ser temporal y benigna (brazo dormido por postura) o crónica e indicar una afección subyacente.
El hormigueo o el entumecimiento en manos, pies o piernas aparece con frecuencia en personas mayores y genera mucha preocupación. A veces es completamente benigno —el brazo que se ha dormido al apoyarlo— y otras puede ser señal de algo que merece atención. Saber distinguir cuándo preocuparse y cuándo no es lo que te explicamos en esta guía.
En Senniors acompañamos a muchas familias a navegar estos síntomas con calma y con el apoyo profesional adecuado en casa, sin necesidad de desplazarse innecesariamente.
La parestesia puede tener causas muy diversas. Las más frecuentes en personas mayores son:
La mayoría de parestesias son benignas, pero hay señales que requieren atención urgente:
Sin carácter urgente pero sí requieren consulta médica: parestesia crónica o recurrente, hormigueo bilateral en pies que empeora por las noches, parestesia que apareció tras iniciar un nuevo medicamento.
La parestesia por ansiedad es más frecuente de lo que se cree, tanto en personas mayores como en sus cuidadores. Se produce cuando la ansiedad causa hiperventilación: respirar demasiado rápido baja el CO₂ en sangre y eso altera la sensibilidad nerviosa.
Cómo reconocerla: aparece de forma bilateral (las dos manos, los dos pies), suele coincidir con momentos de estrés o preocupación, se acompaña de sensación de falta de aire o pecho apretado, y mejora al relajarse o distraerse. No hay debilidad muscular asociada y las pruebas neurológicas son normales.
El equipo de psicología de Senniors puede trabajar con la persona en casa con técnicas de relajación y terapia cognitivo-conductual. Solicitar psicólogo a domicilio.
El hormigueo en las manos es una de las presentaciones más frecuentes de parestesia en personas mayores. Las causas más habituales son:
Tratamiento: fisioterapia, órtesis nocturna de muñeca en el caso del túnel carpiano, y en casos graves que no responden al tratamiento conservador, cirugía ambulatoria sencilla. El fisioterapeuta de Senniors puede evaluar y tratar este problema en el domicilio.
Según la causa de la parestesia, el equipo de Senniors puede aportar distintos tipos de apoyo desde el domicilio:
El médico de familia para la evaluación inicial, el neúrologó si hay sospecha de daño nervioso, el traumátologó si es de origen articular, y el endocrinólogo si se asocia a diabetes. Senniors coordina con todos los especialistas desde el domicilio.
El déficit de vitamina B12 es una causa frecuente en personas mayores, especialmente en quienes toman metformina o tienen gastritis atrófica. Un análisis de sangre puede confirmarlo fácilmente y el tratamiento es sencillo.
Sí. Desaparece cuando se trata la ansiedad de base. La psicoterapia, las técnicas de respiración y la reducción del estrés son el tratamiento. No deja daño nervioso.
Depende de la causa. Una parestesia temporal (brazo dormido por postura) no es peligrosa. Una parestesia súbita en un lado del cuerpo con debilidad puede ser señal de ACV y requiere llamar al 112 de inmediato.
Parestesia es la palabra médica para sensaciones anormales como hormigueo, pinchazos, entumecimiento o quemazur. Puede ser temporal y benigna, o crónica e indicar una afección nerviosa subyacente que merece evaluación médica.