El problema de la dependencia de los mayores y su solución

Se calcula que en España hay casi un millón y medio de personas con distintos grados de dependencia.

Esta dependencia puede significar que necesiten solo ayudas eventuales, quizás para salir a la calle, o que se encuentren en situaciones en las que la asistencia se hace necesaria las 24 horas.

Cuando una persona llega a una situación de dependencia, es normal que la familia se plantee si es viable que continúe viviendo en su hogar y baraje la opción de internarla en una residencia para que reciba mejores cuidados.

Pero, ¿Hay alguna alternativa que permita que estas personas puedan seguir viviendo en casa?

¡La hay!: los cuidados a domicilio para personas mayores y/o con dependencia.

El problema de la dependencia de los mayores y su solución

El problema de la dependencia de los mayores y su solución

Se calcula que en España hay casi un millón y medio de personas con distintos grados de dependencia.

Esta dependencia puede significar que necesiten solo ayudas eventuales, quizás para salir a la calle, o que se encuentren en situaciones en las que la asistencia se hace necesaria las 24 horas.

Cuando una persona llega a una situación de dependencia, es normal que la familia se plantee si es viable que continúe viviendo en su hogar y baraje la opción de internarla en una residencia para que reciba mejores cuidados.

Pero, ¿Hay alguna alternativa que permita que estas personas puedan seguir viviendo en casa?

¡La hay!: los cuidados a domicilio para personas mayores y/o con dependencia.

Los beneficios de permanecer en el hogar para las personas mayores y/o con dependencia

Para una persona con dependencia, seguir viviendo en el hogar a pesar de sus limitaciones y contar con unos cuidados a domicilio adecuados, puede ser un auténtico regalo.

Se dice que “como en casa en ningún sitio”, y así es.

No hay nada como el propio hogar para que nos sintamos seguros, protegidos y confortables en un entorno que, además de ser el que mejor conocemos, nos aporta gratos recuerdos y sensaciones.

¡Cuánta importancia cobra esto en las personas más vulnerables!

Seguir viviendo en casa permite que ese vínculo emocional con el hogar se mantenga, proporcionando estabilidad y bienestar físico, mental y emocional.

Tanto es así que, a veces, volver al hogar desde el hospital o la residencia es suficiente para que una persona enferma mejore notablemente.

Por otro lado, permanecer en casa permite disfrutar de la compañía de familiares y amigos durante todo el tiempo que se desee, sin restricciones horarias ni limitaciones en el número de personas.

Los beneficios de permanecer en el hogar para las personas mayores y/o con dependencia

Beneficios para la familia

No solo la persona con dependencia se beneficia de poder permanecer en el hogar gracias a los cuidados a domicilio.

Sus familiares sienten el alivio de que la persona pueda seguir viviendo en casa, y además están tranquilos porque saben que está recibiendo los mejores cuidados en la comodidad de su hogar.

En un plano más práctico, pero no menos importante, los familiares se pueden ahorrar mucho dinero y tiempo.

Y es que, con nuestro ritmo de vida y por mucho que queramos, tener tiempo para visitar a un familiar en una residencia, o bien para cuidar de él en casa, es bastante complicado.

Para cuidar de una persona mayor y/o con dependencia de manera que se le proporcione seguridad, bienestar y un tratamiento adecuado a su situación de salud, se deben tener unos conocimientos específicos en cuidados a domicilio.

Alimentar a alguien que tiene problemas de deglución, vestir a una persona con movilidad reducida o afrontar un episodio de agresividad en un enfermo de Alzheimer, no es tarea fácil y, si no se cuenta con los conocimientos adecuados, la buena intención puede acabar en una situación desagradable y, en ocasiones, peligrosa.

Con esto no queremos decir que la familia no pueda cuidar de una persona con dependencia, ¡al contrario!
Pero sí conviene que cuente con profesionales del cuidado a domicilio en los que apoyarse y a quienes confiar las tareas que ellos no pueden asumir, por falta de conocimiento, de tiempo o ambos.

Beneficios para la familia

La misión de Senniors: mucho más que cuidados en el hogar para personas mayores y/o dependientes

Desde el convencimiento de que sí es posible que una persona con dependencia disfrute una vida plena en su propia casa, en Senniors ofrecemos mucho más que cuidados a domicilio.

Para nosotros, los cuidados en el hogar a personas con dependencia son como un lazo fuerte en el que una cuerda es la profesionalidad y la tecnología, y la otra es la humanidad y la calidez.

Pensamos que cada hogar es la base de una sociedad que puede ser más fuerte, justa y solidaria y contribuimos a ello apoyando a las personas con dependencia y a sus familias para que no tengan que romper el vínculo con ese pilar fundamental que es el propio hogar, y para que puedan seguir manteniendo un contacto cercano.

Nuestras cuidadoras están formadas y especializadas en las diferentes enfermedades y/o situaciones especiales de una persona con dependencia: Alzheimer, movilidad reducida, ELA, Parkinson…

Contamos con un equipo profesional de asesores de familia, trabajadores sociales, psicólogos, médicos, etc. con el fin de que cada persona con dependencia y su familia reciban un plan de cuidados a domicilio 100% realizado a medida.

¡Juntos logramos que cada día cientos de personas con dependencia puedan disfrutar de la vida en su propio hogar mientras reciben todos los cuidados que necesitan!

¿Quieres saber más? Contáctanos, nos encantará hablar contigo.

La misión de Senniors: mucho más que cuidados en el hogar para personas mayores y/o dependientes

¿Qué cuidados necesita una persona dependiente en casa?

Según el grado: asistencia en higiene personal, alimentación, movilidad, medicación y gestión médica. Incluye tareas domésticas adaptadas, prevención de caídas, estimulación cognitiva y apoyo emocional. Los cuidadores evalúan las necesidades individuales y diseñan un plan personalizado. El objetivo es mantener tu máxima autonomía, dignidad y calidad de vida dentro del hogar familiar.

¿Cuál es la diferencia entre persona dependiente y persona con discapacidad?

La dependencia es la necesidad de apoyo para realizar actividades cotidianas (asearse, comer, moverse), independientemente de la edad. La discapacidad es la limitación funcional permanente. Una persona puede tener discapacidad sin ser dependiente (usa silla de ruedas pero vive autónomamente) o dependencia sin discapacidad reconocida (pérdida cognitiva, fragilidad). Esta distinción es importante para acceder a prestaciones específicas.

¿Cuánto cuesta contratar a un cuidador a domicilio?

El coste varía según el nivel de dependencia, horario (parcial, jornada completa, 24h) y cualificación del profesional. En España oscila entre 800 y 2.500 euros mensuales. Existen ayudas públicas (SAAD, prestaciones por dependencia) que pueden cubrir parte del gasto. El cuidado domiciliario evita gastos de residencias. La mayoría de empresas ofrecen evaluación previa gratuita para presupuestar tu caso.

¿Es mejor cuidar a una persona dependiente en casa o en residencia?

No hay una respuesta única. Depende del grado de dependencia, recursos económicos, apoyo familiar disponible y preferencias personales. El 87% de las personas prefiere envejecer en su hogar. Con profesionales especializados como los de Senniors, es viable mantener la calidad de vida en tu entorno familiar incluso con dependencia severa. Algunos casos complejos requieren recursos especializados de residencias.

¿Cuándo se considera que una persona es dependiente?

La dependencia se clasifica en tres grados según la capacidad para realizar actividades diarias. Grado I implica necesidad de ayuda eventual; Grado II, ayuda frecuente; Grado III, asistencia constante. La evaluación la realizan profesionales que valoran la autonomía física, cognitiva y social. El SAAD reconoce estos grados para acceso a prestaciones. La clasificación correcta es clave para elegir el tipo de cuidado más adecuado.

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